martes, 7 de septiembre de 2010

MAD-HAV

Siempre me intriga el ver a alguien que escribe. No puedo evitar imaginar qué es lo que fruto de su dedicación hacendosa, va poblando sus páginas. Tal vez un diario, tal vez sus sueños, tal vez como yo la vida que imagina de los otros.
Una mujer escribe y otra mujer escribe a su vez a la luz de la primera, la vida que imagina que la otra está escribiendo.
Una mujer viaja, cruza un océano montada en un gigantesco ave de plumaje de acero. Al igual que su cuerpo surca los cielos, también su mente realiza un viaje en el que kilómetro a kilómetro se desprende de lo que deja atrás. La mujer sabe que si no se vacía nada de lo que encuentre en su viaje podrá penetrarla.
Emplea las horas que dura el vuelo en olvidar, en olvidarlo todo. Su casa, su trabajo, los ojos que le han quitado el sueño y que a pesar de haber sido contemplados y memorizados hasta la saciedad ahora no es capaz de recordar, todo, todo se va sumiendo en una neblina oscura. La mujer olvida (quiere olvidar) y emplea las horas de silencio forzoso en desembarazarse de todo lo que llena sus días, su vida, hasta sentirse campana hueca. Entonces, sumida en el zumbido somnoliento del aparato, entona una oración de gratitud. Aunque a veces lo olvide la mujer sabe que es amada por la vida y da las gracias.

Una mujer escribe y otra mujer escribe a su vez, la vida que imagina de la otra.

8 comentarios:

hannamary dijo...

5 ✭

alicia dijo...

Me ha encantado este texto... Suena dentro de mí esa campana hueca que has pintado sobre el océano.
Bienvenida a casa.

Candela dijo...

Escribir para evadirnos, y para vivir otras vidas que no son las nuestras... (o sí)

El mejor profeta del futuro es el pasado dijo...

Me gusta! El próximo capítulo está a la vuelta de la esquina... ya tengo una idea de lo que va a suceder...

santiago tena dijo...

vivir no es otra cosa que imaginarnos mutuamente

un abrazo

MR. MULA dijo...

Yo también me quedo mirando a la gente que escribe. A veces, escribo en el metro y me miran. A lo mejor eres tú. Un saludo.

Ico dijo...

Precioso texto, conexiones, vidas que se escapan y otras que se quedan, y la gran campana que es el espacio y el tiempo detenido de un viaje en avión...

TORO SALVAJE dijo...

Y otra mujer lo escribe deliciosamente en un blog.

Besos.