domingo, 23 de septiembre de 2007

¿Noche en Blanco?


Más bien noche mojada, masificada y con falta de organización.
Comenzamos nuestra ruta a las 8.15 en el Estanque del Retiro para asistir al espectáculo Tubas en el lago. El silencio de las Sirenas. de Tres un artista experto en experimentar con el silencio (al menos eso ponía en el programa). Cuando llegamos ya todo el perímetro del lago estaba abarrotado de gente, predominando las familias con niños de corta edad, por lo que silencio al menos entre la audiencia, había bastante poco. El espectáculo consistía en una docena de barcas azules que se movía por el lago ocupadas por un hombre que tocaba una tuba y una mujer disfrazada de sirena en la proa. No había sonido, ni luces adicionales a las del parque, por lo que el lamento de las tubas se perdía entre la algarabía de la gente y las barcas en 10 minutos casi no se veían porque se había hecho de noche. Como concepto, muy poético, pero no era un espectáculo destinado a masas, ni adecuado al espacio donde se representaba, conclusión un fiasco.
(Nota; la foto es de la web, ya les habría gustado que se hubiese visto así, bueno o que se hubiese visto algo)
Arrastrados por una marea humana que huía del parque y se abalanzaba sobre la calle Alcalá, algo decepcionada pero no aún descorazonada, llegamos a la Plaza de la Constitución, donde una pantalla gigante que repetía hasta la saciedad el úlimo spot del Corte Inglés anunciaba el espectáculo Atmósfera. Decidimos esperar a que comenzase, nosotros y unas 5000 personas más que empezaron a tomar la calle ante la estupefacción de los conductores. El espectáculo consistía en crear una nube con humo bajo la puerta de Alcalá: mola, a que sí. No sabeis como les gustó a las 5000 personas que esperaban desde hacía media hora. Yo como soy una insensible circulé hasta la Casa de América.
En el Palacio de Linares, habían plantado dos donuts en la fachada, (simbolizaban lo eterno de los mitos, o algo así) y una voz en off con acento argentino recitaba el Discurso del Dios de la lluvia. En fin... En la Casa de Correos había proyecciones sobre la fachada, creo que estaban inspirada en algo de Valle-Inclán (?)
Aunque habían cortado el tráfico, la gente inundaba toda la calle y formaba colas descomunales a la puerta de los museos. Estabamos a punto de huir a cenar, cuando nos atrajo un lamento desde Colón. Allí unas sirenas de barco interpretaban jazz y másica clásica: me gustó, pero aún así, me fui a cenar...ya había tenido suficiente cultura y empezaba a llover a cántaros.
Lo mejor: la proyección de cortos que encontramos de vuelta a casa en Atocha y el ejercicio que hice oye, que no todas las noches me hago 8 kilometros a patita.
El año que viene creo que me largo a la Sierra, la cultura la prefiero pagando. Sólo espero que el Hay este mejor...

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5 comentarios:

Insomne dijo...

te mojaste?..
pues eso,el año que viene no se hace...

..a eso se invita :)
(a la cena tambien, digo..)

jo, con lo que me gusta el jazz, bueno mejor el blues..

Un abrazo hermanita y.. cuidate el resfriado ok jeje..

Insomne dijo...

Pd. Te recomiendo la visita guiada de Zuloaga.. un besote

Maria Elena dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mil Orillas dijo...

Fíjate que yo lamenté mucho el no haber podido ir.

Es un alivio leer tu crónica.

5.000 personas son demasiadas para alguien que no soporta ir al cine por el exceso de gente.

Las he recordado mucho estos días.(A ti y a Islabel).

Tengo dos semans leyendo poetas canarios.

Besos

La Gata Insomne dijo...

Amiga, si supieras la nostalgia que tengo de Madrid, fui 16 veces en 8 años y tengo 2 que no voy!!!
quiero cerar os ojos y estar en Sol subiendo por Carmen a La Gran Vía, o bajar por Arenal hasta el Palacio
O en el Retiro con 50.ooo personas.
luego r a comer mexicano por la calle Segovia o a la CARCEL!!!!! pero en MADRID!!!!!

I LOVE MADRID

besos