domingo, 20 de mayo de 2007

Las Bodas de Agustín Matallana III

Parecía que no iba a llegar nunca, pero por fin a las tres, despedimos a los últimos invitados. Los hombres decidieron seguir la borrachera en el bar de la Chona y se fueron con su estruendo de panderetas armando jaleo por las calles.
Remedios quería que le pasase el umbral en brazos como había visto en las películas americanas pero yo le dije que no, más que nada para dejarle claro quién manda, pero no se entristeció ni nada y siguió tan dulce como siempre, corderita.
La dejé un rato sola para que se preparase y yo mientras me tomé un orujo en la terraza, pensando en lo bien que había salido todo y en lo comentado que sería durante meses en todos los salones y cafés de Prístina.
Cuando volví al dormitorio ella ya estaba en la cama. Se había soltado el pelo y llevaba un camisón largo, ceñido a los pechos. Le dije si quería apagar la luz, pero me contestó que no, que quería verlo todo bien. Tenía la voz temblosa y la mirada clavada en el techo. Me tumbé junto a ella y empecé a acariciarle la melena con la punta de los dedos, bajando en cada pasada un centímetro más. Ella estaba tiesa y se estremecía de arriba a abajo cada vez que la tocaba, pero se portó como buena hembra y abrió los muslos blancos sin rechistar y no lloró después como hacen muchas, sino que se durmió orgullosa y hechida de ser mi mujer.
Si al final me ha hecho un favor ese cabrón del primo...marica de mierda

6 comentarios:

La Gata Insomne dijo...

Qué vaina tan buena!!!
Ya es una maravilla sin el final, pero Coronaste con la yudita del primo, Pobre!!!! el que mada soy yo!!!!

Amiga esta serie está genial, es parte del curso??

Te hago una confesión mi bebida preferida esel Orujo de Hierbas, pero me saca a la loca que tengo adentro, bueno, ni tan adentro!!!

Me compré una laptop, mañana llega mi Nodriza (POco de mucho) a la Isla, y me ayudará con mis desventuras tecnológicas, seguro que podré leer tu texto y te contaré.

Si vienes por esta isla, me traes un Orujo, aquí n se consigue.

Besos

Mil Orillas dijo...

Me gusta mucho Ari. De verdad. La atmosfera está muy lograda. Me hizo recordar como imaginaba yo las cosas a mis once años, el miedo que sentía cuando llegara "el momento"...jaja...!

cariños!

islabel dijo...

Qué bueno, linda, yo como siempre encantada de leerte.

Muchos besos!!

El detective amaestrado dijo...

Lo de Chona me resultó tan canario, yogui...
Hay una historia muy misteriosa con el llamado crimen de la perra chona, en gran canaria a mediados del siglo XX...

Ariadna dijo...

Gracias por vuestras palabras, se agradecen de corazón

Detective: cuéntame esa historia por favor. Me encantan esas leyendas...

La Guarida dijo...

Saludos, me intriga un poco el final de esta trilogia, veo que Agustin es algo machista o trabajaba en el hipodromo ya que su hembra se porto bien sin relinchar, le acaricio su melena y se duerme orgullosa despues de la monta, ahora, la sexualidad de Agustin se pone entre dicho, ya que al final un Marica y de paso con algo de mierda, aparece en escena, solo espero que no reclame su derecho a la monta, exitos desde La Guarida.