
Jugar a ser quién uno no es, despojarte por unos días de todas las etiquetas que te identifican.
Abandonar las preocupaciones, los compromisos y entregarte con entusiasmo al festejo de Don Carnal. La muerte llega en silencio, y las únicas verdades que quedan son las que dicta la piel.
Hoy siento la sangre de mi tierra llamarme, pero esta vez no es queda y susurrante. Hoy lo hace a gritos. Voy a su encuentro


