martes, 31 de julio de 2007

Llanto




Mi tierra se consume al fuego de la necedad humana

¿Hasta cuando pasarán cosas así?

martes, 24 de julio de 2007

3 días en Lanzarote


Nada como coger aire para seguir de nuevo


miércoles, 18 de julio de 2007

Could u be my bunny?


The Book of Bunny Suicides: Little Fluffy Rabbits Who Just Don't Want To Live Any More (2003) Andy Riley

domingo, 15 de julio de 2007

"Just do it"? ¡Yo lo hice!. 7,7 km en 1: 02

Ayer fue la gran noche: La carrera del Rock & Roll. Aunque llevaba tres semanas preparándome estuve a punto de no correrla. La verdad es que no hecho deporte en mi vida, salvo algo de baile y yoga desde hace un año, y soy la típica que la gimnasia del colegio se la aprobaban por pena. Así que a horas escasas del comienzo de la carrera, mi ánimo se había desinflado: El calor, ir hasta el Escorial, los 7.7 km que había que correr, las cuestas... ¡Ufff, qué agobio! Menos mal que tengo un hermano fantástico que no me dejó desertar.
Llegamos sobre las 7, recogimos el dorsal y el chip y fuimos calentando. (Con unas cervezas en una terracita, que el calor apretaba) Nos habíamos vestido para la ocasión y es que el motivo de la carrera era el Rock, así que cada uno se dió un toque a su estilo: Habia Elvis, varios Axel Rose, Jackson´s five y Olivias Newton Jones. Nosotros escogimos algo más discreto ¿o no?


A las 9 empezó todo, más de 1000 corredores dispuestos a dejarse la piel en la montaña rusa que era el recorrido. Yo en el km 2 ya estaba desfondada, entre el calor (32º C de na) y que estaba corriendo a más ritmo del que era capaz, lo llevaba muy mal, pero aguanté cual jabata. Empezaron las cuestitas, que ya te rompían las piernas, pero no era nada comparado con la que se aproximaba: La Rompecorazones. 800 metros infernales con una pendiente del 25% y tramos del 30%, el año pasado solo la subieron corriendo un 2% de los corredores y no me extraña porque cuando llegas ya estás roto, empieza en el km 4.5. ¡Dios no se acababa nunca! Lo bueno es que cuando llegas al final, ya todo es cuesta abajo, claro... tras una hora corriendo y haciendo un sprint final en el que casi eché los higadillos, llegué a la meta. Increible lo había logrado, no sabeis que adrenalina, está ha sido mi primera carrera, pero no será la última.

Lo mejor: El buen ambiente entre corredores y locales y por supuesto el homenaje que nos dimos luego en el Charolés

Fotos y más cosas en Runners

viernes, 13 de julio de 2007

Crímenes ejemplares

¿Con este calor no os dan ganas de matar a alguien?

Un pequeño homenaje a Max Aub...

1.
Podía haberle perdonado la inoportunidad de llevar el mismo vestido que yo. Era excusable. Pero que le quedase mejor que a mí... ¡Ah, eso jamás! Lo útil que puede ser a veces un buen tacón de aguja.

2.
Había jurado que si volvía a tocar el termostato lo haría. "¡Tengo frío!" ¡Y el termómetro marcaba 35º!. Ya no tendrá frío nunca más.

3.
Le dije que me molestaba el tábaco, pero él anda venga a echarme el humo. No creo que le molestase demasiado cuando se lo apagué en la cara.

¿Y tú a quién matarías?

(a ver todo es en plan metáforico, no vaya a ser que lo lea un colgado y diga que le incité a comerse a su perro)

sábado, 7 de julio de 2007

Peligro de incendio

Hay una espalda que me está mirando,
hay una nuca que se está dejando acariciar por mí,
hay unos ojos que no saben nada,
hay unos labios que, de madrugada, me dirán que sí.

Hay una luna llena en ese escote,
una pupila fija en el capote de la excitación,
hay un reloj que siempre da las cinco,
hay una hormiga que anda dando brincos por mi pantalón.


Hay un imbécil bailando con ella,

hay otra lengua lamiendo la huella que deja su pie,

hay una llave, un hall, una escalera,
hay un pecado que no sé qué diera yo por cometer.

Hay una moto que me están vendiendo,

unas caderas que andan exigiéndome imaginación,
hay un talón, un culo, una rodilla,
hay una risa haciendome cosquillas en el corazón.

Peligro de incendio (fragmento)
1988 Joaquín Sabina, El hombre del traje gris

domingo, 1 de julio de 2007

Corro


Corro.

Estoy corriendo. Corro, corro, corro, corro. Me falta el aliento. El sudor me cae por la frente, moja mi espalda, noto sus gotas entre mis pechos. Mi sudor, tu sudor.

Corro.

Miro mis pies, mis zapatillas. Me gustan. Un, dos, un, dos: no pares

Corro.

Me cruzo con ancianas, con perros, con sudamericanas que empujan carritos de bebes. Veo sus caras, fugaces
Corro.

Tengo sed. Siento punzadas en el costado, que imploran que pare, pero no: corro.

Siento el corazón bombeando, mi pecho latiendo, lleno de aire, de luz, de sangre.

Corro.

Voy a correr la distancia que nos separa: Tú eres mi meta.
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Entrenando para esto: