viernes, 29 de junio de 2007

Helada



El primer mordisco es el mejor. Lo muerdes con una mezcla de temor y ansiedad. No sabes si estará aún demasiado duro, pero sabes que no puedes esperar demasiado tiempo. Te deleitas en el sonido, en ese "clac" que abre su corazón cremoso y helado. Está muy frío, tanto que un escalofrío agudo de dolor penetra en tus dientes, pero pronto pasa. Tu boca está poseida, no importa el dolor. El calor de los labios deshace la crema, que sabe a playa, a pellas por las ramblas, a chicas de piel tostada. Quieres detenerte en él, estirar al máximo esos minutos de placer, pero se hace tarde y ya un riachuelo blanco empieza a correr por tu muñeca. Entonces te apuras y tus labios devoran con afán, como si te murieras de hambre, como un loco, hasta que la lengua choca con la aspereza del palo que despiadado, te anuncia que se ha acabado.
Te consuelas royendo el chocolate que ha quedado, preguntándote si sería demasiada gula comerte otro.

jueves, 21 de junio de 2007

Mi consentida

Lo siento, este bicho es mi debilidad...

martes, 19 de junio de 2007

Agridulce

Hoy me han pasado dos cosas, que merezcan ser contadas, una buena y otra no sé.


La buena: ¡Encontré el cuaderno!

Realmente nunca llegó a salir de casa. Lo sé soy un desastre... Esto me pasa a menudo.

La otra cosa que me ha pasado hoy es que cuando iba por la acera de mi manzana a punto de llegar a casa, en mitad de la acera he visto un pajarito tirado. Pensé que estaba muerto, que era uno de esos que uno a veces ve en Madrid que se caen de los árboles muertos de calor, pero me detuve y vi que su cuerpecito latía, así que estaba vivo.
No sabía que hacer, soy de ciudad, ciudad, jamás he tocado un pájaro y yo creo que esta ha sido la primera vez que veía uno de cerca, así que me quedé ahi, agachada en la acera mirándolo. No tenía ojos y en la barriga no tenía muchas plumas, creo que era un polluelo que nació antes de tiempo y debió caer del árbol. Lo toqué con la punta de un dedo, no se movió.
La gente que pasaba me miraba, sin detenerse. Yo seguía allí, hipnotizada por aquel latido, incapaz de moverme, a algunos que me miraron de más les dije "Es que está vivo" y me devolvieron miradas esquivas como si no supiesen que querían decir mis palabras.
Pasó un rumano con un acordeón al hombro y se agachó a mi lado. Después de observar al pájaro, me dijo algo como "Lilac, lilac, caprofiks" y yo insistí: "Pero está vivo" Debió entender mi angustia, porque se acercó a un árbol cogió una rama y con la punta le dió la vuelta al animal que siguió sin moverse. El Rumano me miró con cara de resignación y me hizo un gesto de que no podíamos hacer nada por él, se levantó y se fue.
Yo seguí un rato allí mirando aquel trozo de vida con plumas pensando que sufría y pensando si tal vez lo mejor era matarlo de un pisotón y acabar con ello.
Finalmente me levanté y me fui a casa, sintiéndome la persona más despreciable del mundo

domingo, 17 de junio de 2007

Mudando de piel...

jueves, 14 de junio de 2007

Reto a mi gula

Siempre me ha importado bastante poco el tema de adelgazar, hacer deporte etc. La verdad es que aunque por épocas he engordado o adelgazado (ahora peso 7 kg más que hace 4 años) siempre me he sentido bien, siempre me he sentido guapa.
Estoy convencida que la belleza es un concepto absolutamente subjetivo y que es algo que emana de uno mismo de lo mucho o poco que te quieras y salvo raras excepciones (reconozcámoslo haber, hay gente fea, muy fea) la mayoría estamos dentro de la normalidad.
Bueno todo este speech para decir que el sábado que viene voy de testigo a una boda (la de mi mejor amiga) y como creo que es lo más cercano que voy a estar jamás de protagonizar una (perdóname amor, pero ya sabes lo que pienso), y que encima me he comprado un vestido maravilloso, por una vez y sin que sirva de precedente voy hacer dieta de verdad

Estado actual:
  • Altura: 1.70 m
  • Peso: 67 kg
  • Pecho: 97 cm
  • Cintura: 79 cm
  • Caderas: 100 cm
  • Muslo: 58.5 cm

Objetivo: Perder 3 kg

PS: Menuda gilipollez estoy diciendo, mientras escribo esto me están dando unas ganas de atracar la nevera de la leche. ¡¡Me voy a cenar!!

domingo, 10 de junio de 2007

La mujer laberinto


Buscando el camino

jueves, 7 de junio de 2007

Colgué esto el lunes en la oficina...




Extraviado cuaderno negro con dibujos plateados en las tapas. Por favor si alguien lo encuentra contactar en el 87446 con Ariadna Martín


Respuestas obtenidas:

- Tres personas me han preguntado si encontré mi móvil
- Dos personas si me devolvieron las llaves
- Una chica me ha asegurado que a ella también le robaron el bolso en la oficina
- Recibí dos llamadas, una no habló. La segunda era un chico, no tenía mi cuaderno pero se ofrecía a invitarme a comer y comprarme otro

miércoles, 6 de junio de 2007

Las bodas de Agustín Matallana IV

He comprado un cuaderno nuevo...



- ¡Ave María Purísima!
- Sin pecado concebida. Hoy llegas tarde, ya habíamos empezado a pensar que no vendrías...
- Vengo de oir misa en la catedral, ya fui esta mañana pero quería ir por la tarde de nuevo, que además hoy se casaba Don Agustín con la mosquita muerta esa de la Remedios. Pobrecito iba limpiaito, un hombre tan bien plantado y con dineros, mira que acabar con esa. Tortas se daban todas las mozas por enamorisquearle, pero él ni caso, hasta que un día...¡mirá tú, se le vió rondando a la Avellaneda! Ni en sus mejores sueños había pensado esa petiseca que iba a conseguir marido, todo el día metida en la casa con el primo pegado a las faldas, y no sólo se casa sino que lo hace con Don Agustín, el más rico del pueblo.
- ¡Deja ya de criticar y cuéntanos como fue!
- Pues oficiaba el obispo y catorce curas más, todos con sus casullas blancas y cantando el gori-gori. Él estaba guapísimo con su traje oscuro, parecía un actor de cine, luego entró ella del brazo de su tío que fue el que la llevó al altar. Iba temblando como una hoja, la fragilona...
- ¿Y el vestido? ¿Cómo era el vestido?
- Todo de encaje, con las mangas así y una cola de cuatro metros que no le dejaba casi andar.
Dicen que él se empeñó que quería que su mujer llevase la cola más larga de todas las novias que se han casado en Prístina y vaya si lo consiguió. Remedios iba sofocada y estaba roja del esfuerzo, en un momento pareció que se desmayaba, pero luego aguantó.
- ¡Ay quién pudiese ser ella! ¡Y dejar de coser para otros y ser señora!

lunes, 4 de junio de 2007

Pérdida

Me ha pasado algo terrible y es que he perdido el cuaderno en el que escribo. Sé que mucha gente pensará que no es tan grave, que puedo volver a escribirlo o que tampoco era tan bueno pero me da igual, era mío yo lo he parido.

No sé cuando diablos voy a dejar de ser tan desastre, esta debe ser la enésima cosa que pierdo pero desde luego es una de las que más me ha dolido. Tenía un cuento acabado, dos comenzados y la escaleta de los tres primeros capítulos de un proyecto de novela.

Estoy jodida.

Me queda la esperanza... yo también "siempre he confiado en la bondad de los desconocidos"...