martes, 30 de enero de 2007

Las hermanas


La vimos entrar, oh si, la vimos. Temblaba ¿os acordais como temblaba? La miramos con nuestros mil ojos desde las sombras riéndonos bajito. Llevabamos esperándola siempre, desde mucho antes que existiese, sabiendo que nosotras sólo existiríamos si existía ella. ¡Cuánto la hemos esperado! Nos acercamos hasta rodearla, queríamos conocerla. Le echamos el aliento en el cuello y volvimos a reir entre dientes, cuando se estremeció. Recorrimos sus palmas húmedas ¿Os acordais hermanas de cómo sudaban aquellos deditos? Oh si hermanas sudaba, sudaba de miedo. Le alborotamos el pelo con la ayuda de un murciélago. Aún nos acordamos del eco que provocó su grito ¿no es así hermanas? Luego ella buscó en su bolsillo e hizo luz y nosotras nos desvanecimos para seguir mirándola desde las paredes, como la hemos mirado todos los días de su vida.

jueves, 25 de enero de 2007

Fugaz

Levantas la vista y lo ves. Te parece un tipo corriente, una más entre las decenas de caras que llenan el vagón, sin embargo te detienes en él, sólo por pasar el tiempo. Permites que tu mirada descarada lo recorra entero. Observas su rostro impasible, la mirada perdida en la oscuridad que rodea el vagón, la nariz griega, los párpados árabes, paras deliberadamente en su boca que de pronto se te adivina como tímida y jugosa. Examinas su atuendo; la chaqueta negra impermeable, los vaqueros que parecen nuevos, el bolso bandolera cruzado sobre el pecho. Sus zapatos de cordones te provocan una risita que reprimes volviendo a tu falsa cara de seriedad ensayada cien veces frente al espejo. De repente reparas en que parece un gigante sentado en una silla de niño, con lo largos miembros encogidos, y te da lástima, debe ser muy alto. Dibujas la línea de su mentón que no ha sido rasurado en varios días y se te antoja altanero, sientes que te gustaría humillarlo, que te gustaría ver como se inclina manso ante ti. Subes la vista y te sorprende, su mirada encuentra la tuya una décima de segundo llena de interrogantes, una marea de sangre caliente inunda tu cerebro. El tren frena y él se prepara para bajar. Ves como baja y se aleja por el andén hasta que se hace tan pequeño que desaparece de tu vista.

domingo, 21 de enero de 2007

El mar


Infinito imposible en una ciudad como Madrid. Afortunadamente vuelvo en sueños cada noche

martes, 16 de enero de 2007

Cuesta de enero

Pereza, mucha pereza, eso es lo que me pasa. Y no es que las vacaciones navideñas hayan durado mucho , solo fueron cuatro días, pero la vuelta esta siendo dura. El trabajo tedioso y aburrido, la cuenta con menos de tres dígitos y a una semana de cobrar y hace más de 10 días que no escribo nada. Bueno a ver si Lenny me ayuda a animarme un poco.

miércoles, 3 de enero de 2007

Fin de año en Londres




Este año, gracias a Max, pudimos acabar los últimos días del 2006 en Londres: Frío, mucho viento, luces de colores adornando la ciudad, multitudes en el British, rebajas (¡qué eufemismo!) en las tiendas, miles de españoles y una fiesta excéntrica que no decepcionó a nadie.
Después de pagar una obscenidad por la fiesta nos enteramos de que la entrada solo incluye eso "Entrada" ni cena, ni copas, tan sólo una copa de champagne y un mini canapé, eso sí, servido por una mulata escultural vestida con un corsé siglo XVIII y un tocado de plumas. A pesar de todo, no dejamos que las circunstancias pudiesen con nosotros, estabamos allí, en el club más fashion de todo Londres, con mesa reservada y al fin y al cabo el 2006 sólo se acaba una vez en la vida!, así que nos pusimos la Visa entre los dientes decididos a darlo todo. Y así fue lo dimos todo, todo.
Lo mejor, el chino callejero que nos comimos a la salida del local a las 4 de la mañana. De acuerdo, no ha sido la cena de nochevieja más sofisticada de mi vida, pero... ¡nos supo a gloria!

El club "Movida"

¡Feliz año! Que el 2007 venga lleno de salud, prosperidad y amor